PUBLICADO EN FACEBOOK – MARTES 21 DE ABRIL, 2020 – 6:00 A. M.

Hola a todos, el día de hoy les comparto un artículo que nos habla de la CREATIVIDAD DURANTE EL CONFINAMIENTO: ¿CÓMO DESARROLLAMOS ESTA CAPACIDAD?, primero debemos saber que todos somos creativos y que la creatividad necesita tiempo, esta capacidad se puede entrenar y desarrollar. Entre los consejos para tener una familia creativa, tenemos que hay que predicar con el ejemplo, tener un estilo educativo firme y amable, aceptar el cuestionamiento, conocer a nuestros hijos, que tenga juego libre y tiempos vacíos, hacer actividades creativas en familia, tener espacios estimulantes, entre otros.

CREATIVIDAD DURANTE EL CONFINAMIENTO: ¿CÓMO DESARROLLAMOS ESTA CAPACIDAD?


Por Angel | Fecha: 21 Abril 2020

Durante este confinamiento la faceta creativa de muchas familias está saliendo a relucir, sin embargo, son muchos los que se preguntan de dónde sale tanta creatividad y cómo pueden desarrollar la suya. ¿Se puede aprender a ser creativo? Te lo contamos.

Todas estas semanas de confinamiento nos están mostrando lo mejor y lo peor del ser humano... Pero centrémonos en lo bueno. Aparte de la solidaridad, si de algo tenemos muestras para dar y tomar, es del ingenio de la gente. No pasa un día sin que las redes sociales o los medios de comunicación nos muestren una selección de las ideas más divertidas, originales y tiernas. Esta explosión de creatividad viene a confirmar dos tesis básicas acerca del pensamiento creativo:

  1. Todos somos creativos.

  2. La creatividad necesita tiempo.

¿Acaso las personas que hacen esas cosas tan graciosas son especiales o distintas de nosotros? Rotundamente no, de hecho estamos comprobando que cualquier familia, cualquier niño, abuelo o adolescente, es capaz de grandes ocurrencias.

La creatividad es una capacidad más de nuestra inteligencia, que todos poseemos y que se puede entrenar y desarrollar. La creatividad puede convertirse en un hábito.

¿Qué es lo que pasa ahora, qué está marcando la diferencia? El tiempo libre. Las buenas ideas no surgen de la nada, por un acto repentino de iluminación. Puede parecerlo, porque los procesos que culminan con la aparición de un resultado creativo son invisibles y silenciosos. Tienen lugar en los mecanismos de nuestra mente y no solemos ser conscientes de ellos ni percibirlos desde fuera. Pero las ideas se incuban y, para que lleguen a término, requieren tiempo. Este factor se ve alimentado por el aburrimiento. Se sabe que el aburrimiento conduce a la creatividad, y el momento que estamos viviendo así lo corrobora.

Mucho tiempo por delante, en muchos casos menos obligaciones, limitaciones espaciales... es el caldo de cultivo perfecto para los arrebatos creativos.

Sin embargo, y en contra de lo que suele creerse, la creatividad no está relacionada solo con las producciones artísticas, sino que tiene más que ver con la resolución de problemas y la adaptación a los cambios. Por eso es una destreza importante que debemos cultivar. Para el filósofo, escritor y pedagogo José Antonio Marina, Presidente de la Universidad de Padres, la creatividad es la capacidad de resolver problemas nuevos, a los que nunca nos hemos enfrentado, o de resolver problemas antiguos empleando nuevas estrategias.

En el estudio de la creatividad se habla de un tipo de creatividad, la 'little creativity' o creatividad de la vida cotidiana, que nos ayuda a superar las pequeñas dificultades del día a día. Todos somos creativos, aunque muchas veces no nos demos cuenta.

¿Tú también quieres ser más creativo y fomentar esta capacidad en tus hijos? Te ofrecemos unos sencillos consejos para que formes una familia creativa:

  1. Predicar con el ejemplo.

    Como la mayoría de las actitudes y valores, la creatividad se transmite en buena parte mediante el ejemplo. Los padres debemos valorar la creatividad, reconocerla y animarla. Intentemos ser nosotros más creativos en primer lugar.

  2. Tener un estilo educativo firme y amable.

    Si queremos niños creativos, debemos darles un margen de libertad, autonomía e independencia. No decirles en todo momento lo que tienen que hacer y cómo hacerlo; ni darles todas las respuestas. Hagámosles pensar.

  1. Aceptar el cuestionamiento.

    Seamos abiertos, no impositivos. Tenemos que aprender a ver las cosas desde otro punto de vista, no tener miedo de equivocarnos y asumir los errores como parte del proceso. Reducir las críticas y generar un clima de confianza y seguridad en el que nuestros hijos se sientan a gusto para expresar sus propias ideas.

  2. Conocer a nuestros hijos, interesarnos por lo que les gusta y alimentar esa pasión.

    Esto suena evidente, pero muchas veces intentamos, quizá de manera inconsciente, llevar a nuestros retoños por el camino que preferimos nosotros. Eso sí, ¡sin agobiar ni saturar a los pequeños con mil y una clases extraescolares!

  3. Juego libre y tiempos vacíos.

    El ritmo de los niños es más lento que el de los adultos. No les beneficia que les contagiemos nuestras prisas ni que saturemos su agenda. El juego libre, imaginativo y desestructurado es esencial para el desarrollo infantil.

  4. Experiencias enriquecedoras.

    El contacto con la diversidad es fundamental para el pensamiento creativo. Exponer a los niños desde pequeños a todo tipo de actividades culturales: visitas a museos, conciertos, teatro, bibliotecas, restaurantes de otros países...

  5. Actividades creativas en familia.

    Podemos organizar una fiesta, preparar un regalo, hacer un collage, cocinar juntos, redecorar su habitación, inventar historias, grabar vídeos para Tik Tok, montar un fuerte con sábanas en el salón, hacer bailes ridículos...

  1. Espacios estimulantes.

    La influencia del entorno en nuestro estado de ánimo está demostrada por la psicología ambiental. Dejar a los niños su propio espacio y que puedan tomar alguna decisión sobre él para personalizarlo les ayuda a afirmar su personalidad y fomenta la creatividad. ¿Y si creamos un rincón creativo?

  2. Cambia el chip.

    La mayoría de los adultos estamos convencidos de que no somos creativos. Decimos “no sé dibujar”, “no sé bailar”... Y es falso, ¡claro que sabemos! El problema es que nos han enseñado que hay una forma correcta de realizar esas actividades, pero no tiene porqué ser así si lo hacemos para divertirnos, para disfrutar. Hay que lanzarse.

  1. Vuelve a ser un niño.

    La creatividad florece en ambientes relajados y se ve alimentada por el sentido del humor. Así que, juega, diviértete, déjate llevar, disfruta y olvida los prejuicios.

¿Y cómo puedo cambiar todos estos malos hábitos que en nada me benefician ni a mi ni a mis hijos? Te preguntarás. La cosa no es tan complicada como se cree, basta con anotar en un papel todas las malas costumbres que acabamos de ver y poner al lado con boli verde por qué hábito nuevo las vamos a sustituir. ¡Podemos conseguirlo!

Fuente: Ser Padres.

* ¿Qué te pareció el artículo?, ¿cómo fomentas y desarrollas la creatividad en tu hijo(a)?

Con el gusto de siempre, esta página está dirigida para todos ustedes, que, como yo, están interesados y comprometidos con el mundo de la educación; todas sus participaciones, opiniones y comentarios son muy bien recibidos.

Nos vemos el próximo martes…

Angel


Enlace de referencia: https://www.serpadres.es/familia/tiempo-libre/articulo/creatividad-durante-el-confinamiento-como-desarrollamos-esta-capacidad-131586850107